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En días pasados, el Jefe de Gobierno del D.F., Dr. Miguel Ángel Mancera, en un importante acto instaló el “Consejo de Fomento y Desarrollo Cultural” del Distrito Federal(La Jornada, 26 de abril) En este consejo figuran destacadas personalidades de la música, arquitectura, antropología, dirección artística con la notable excepción de la filosofía. De igual forma, la titular de la Secretaría de Cultura, Lucía García Noriega destacó la importancia del desarrollo cultural y el amplio programa que piensa realizar pero nunca se le ocurrió que la filosofía forma parte esencial de la cultura mexicana y se encuentra presente desde el pensamiento indígena; la Colonia; la Independencia; La Reforma; la Revolución y durante todo el siglo XX y lo que va del XXI. Nunca se refirió al poeta-filósofo Nezahualcóyotl y los tlamatinime (estudiados con tanta maestría y pasión por Don Miguel León Portilla); a Bartolomé de la Casas, Alonso de la Veracruz, Antonio Rubio, a Sor Juana Inés de la Cruz, Sigüenza y Góngora, la influencia de los filósofos de la Ilustración en la Independencia (y para muestra la presencia de Rousseau en Morelos y en la Constitución de Apatzingán); Gabino Barreda fundador de la Escuela Nacional Preparatoria; el Ateneo de la Juventud, Antonio Caso, José Vasconcelos, Alfonso Reyes, Pedro Henríquez Ureña, Samuel Ramos, el grupo Hiperión, Luis Villoro, Emilio Uranga, Joaquín Sánchez McGregor; Ricardo Guerra; Leopoldo Zea; los filósofos el exilio español: José Gaos, Eduardo Nicol, María Zambrano, Wenceslao Roces, Sánchez Vázquez (nombrado “Maestro de la Ciudad”), Eugenio Imaz, Gallegos Rocafull, García Bacca, Joaquín y Ramón Xirau, Carmen Rovira; filósofos como Eduardo García Máynez; Francisco Larroyo, Graciela Hierro; Rosa Krauze, Vera Yamuni, Jaime Labastida, Fernando Salmerón, Eli de Gortari, Alberto Híjar, Enrique González Rojo y tantos otros. ¿Deberíamos enviarles un texto evaluando su aportación a la cultura nacional? Para el Gobierno del D.F. y su Secretaria de cultura, todos ellos no son nada y la filosofía no cumple ningún papel en la cultura mexicana. No es posible que se siga ignorando a estas alturas el papel y la importancia de nuestra reflexión filosófica.

Gabriel Vargas Lozano, Alfredo Torres y Guillermo Hurtado (coordinadores del Observatorio Filosófico de México); Mario Teodoro Ramírez (Presidente de la AFM), Ausencio Pérez (Presidente de Ixtli); Virginia Sánchez (Presidenta del Círculo mexicano de la lógica); Eduardo Sarmiento (Cefilibe-UAM-I); Ángel Alonso (CCH-UNAM); Observatorio Filosófico de Morelos (Lucía Agraz, Estafanía Agraz), Juan Armando Ramírez (UNAM) y mucho más.

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Acabo de publicar un libro en el que pretendo responder a una pregunta que se hace con frecuencia: filosofía ¿para qué?, es decir ¿para qué sirve? Con esta pregunta, se pretende descalificar a nuestra disciplina y a quienes nos dedicamos a estudiarla, enseñarla y difundirla.

En el libro expongo una gran cantidad de razones que dan cuenta del porqué existe la filosofía. Pondré algunos ejemplos: Aristóteles en su libro La política, después de analizar las diversas constituciones del Ática, hace una caracterización y busca un justo medio para proponer un tipo de sociedad que permitiera lograr una vida mejor para sus habitantes. La filosofía, entonces, ha propuesto, desde los griegos hasta hoy, teorías sobre lo que debería ser una sociedad más justa. En este sentido, en el libro reflexiono, por ejemplo, sobre las tesis sostenidas por el filósofo mexicano Luis Villoro para que nuestra sociedad alcance un mejor desarrollo. Villoro dice: debe haber democracia real y efectiva; debe haber reconocimiento de la pluralidad de culturas y debería haber una concepción de lo que no es justo. De igual forma, analizo las tesis de Sánchez Vázquez en su libro Ética y política, en donde expone las diversas formas que adopta esta relación. Por ejemplo, cuando se suprime la ética y queda el puro pragmatismo como lo estamos viendo todo el tiempo en nuestra sociedad;  cuando se busca una política subordinada a la ética como ocurre con el poeta Javier Sicilia en su fuerte denuncia en contra de la  violación de los derechos humanos y otras posibilidades más. 

Otro ejemplo son las utopías. Como sabemos, en el Renacimiento, a causa de múltiples factores, empieza a surgir una nueva idea del mundo y serán los utopistas (Moro, Campanella, Bacon) quienes, en un ejercicio extraordinario de imaginación van a plantear al mismo tiempo, un nuevo horizonte y una crítica indirecta a la sociedad en que estaban viviendo.

Pero que mejor para ilustrar la función de la filosofía que los enciclopedistas: Rousseau, realizando una crítica al absolutismo a partir de la afirmación de la democracia directa; Montesquieu, proponiendo la tripartición del poder  para que no se concentrara todo en uno; Voltaire apuntando a la separación entre Iglesia y Estado, entre otros. ¿Qué es lo que estaban haciendo estos filósofos? Proponiendo una nueva organización de la sociedad que hoy llamamos modernidad.

Pero la filosofía tiene muchísimas funciones más en torno a la ciencia, la técnica, la sociedad, el hombre actual, la posmodernidad, la deshumanización, la barbarie, etc.,etc.

La tesis que se defiende en el libro es que la filosofía no sólo sirve sino que es indispensable para una sociedad porque, cuando es “buena filosofía” es portadora de una racionalidad crítica y humanista.

Cuando el gobierno actual (y que está a punto de irse) a través de la SEP, eliminó el estudio de la filosofía en el bachillerato, lo que pretendía era que los estudiantes de ese nivel, no adquirieran los elementos de una conciencia crítica del mundo y de sí mismos sino que sólo se dedicaran a conocer lo estrictamente vinculado a sus futuros oficios o profesiones. Afortunadamente la comunidad filosófica acompañada por muy destacados miembros de las comunidades científica y cultural pudieron parar esta ofensiva en el terreno de la educación. En el libro se describe también esta lucha que sigue hasta la actualidad.   

 Los temas que abordo son:

Los desafíos de la filosofía para el siglo XXI; La filosofía ¿tiene alguna función en la sociedad?; ¿Incide la filosofía mexicana en la sociedad?; Diez tesis sobre el papel de la filosofía en la educación y la sociedad. Reflexiones en torno a La filosofía, escuela de la libertad de la UNESCO. La filosofía y las humanidades y su (no lugar) en la Reforma Integral de la Educación Media Superior de la SEP. El papel de las humanidades, hoy.

Y en una segunda parte, se recogen mis estudios sobre los libros de los filósofos  Francisco Piñón, Ser y quehacer de la Universidad; Jaime Labastida, El edificio de la razón; Luis Villoro, Tres retos de la sociedad por venir y Adolfo Sánchez Vázquez en su Ética y política.  

Solo quisiera agregar que quienes nos dedicamos a la filosofía tenemos mucho que hacer para que nuestra disciplina sea entendida por la mayoría de los ciudadanos y ya no sea posible la pregunta de: filosofía ¿para qué?

 

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Con este título, acaba de aparecer un libro que hemos publicado en la Editorial Torres Asociados, Mauricio Beuchot, Guillermo Hurtado, Alfredo Torres y el suscrito.

Se trata de responder a la pregunta en sentido positivo o negativo; explicar las causas de su situación o hacer algunas propuestas.

En mi caso, la respuesta es negativa. La filosofía mexicana, entendiéndose por ella todo lo producido por autores nacionales y considerándola en su sentido estricto, no tiene incidencia en la vida pública. Nuestra producción no se refleja en ningún canal cultural como el 11 o el 22; no es considerada por CONACULTA en su política cultural; no es considerada por las secretarías de cultura de los Estados y la capital; no se refleja en forma permanente en los suplementos culturales y en la propia Universidad no se entiende su significado y función.

Esta situación ¿es responsabilidad de las estructuras del estado; del capitalismo globalizado o los propios filósofos nos hemos refugiado en una especie de torre de marfil por lo que se requiere una reforma de la enseñanza e investigación de la filosofía?

En mi colaboración ensayo una respuesta, sin embargo, se requieren otras más de otros colegas, estudiantes e interesados en el impulso de la filosofía en nuestro país. Los invito a la lectura de este libro.

El próximo jueves se presentará el libro en el marco del I COLOQUIO INTERINSTITUCIONAL SOBRE LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA EN EL NIVEL MEDIO SUPERIOR

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